Las plantas son
seres vivos y autosuficientes, es decir que pueden alimentarse solas y crecer
solas. Estos seres vivos pertenecen al mundo de los vegetales, pueden vivir en
la tierra o en el agua, nos ofrecen sombra en los días muy soleados, y retienen
el exceso de agua para que sus hojas estén siempre verdes.
Una
de sus principales virtudes es dar alimentos a todos los seres vivos a demás sujetan
la tierra ante posibles derrumbes, purifican el aire, absorben el carbono y
sueltan el oxígeno para que podamos respirar; y por si fuera poco son el hogar
de muchos animales. Existen
diferentes tipos de plantas para poderlas identificar y saber dónde pueden
vivir. Los árboles son las plantas más grandes y tienen diferentes tamaños y
formas, tienen un solo tallo y pueden ser frutales o secuoyas, que son los más
gigantes que existen en la tierra: estos son, justamente, los que sirven de
refugio y vivienda para algunos animales.
Están también
los arbustos, que son más pequeños que los árboles, pero más grandes que las
hierbas, y poseen varios tallos y algunos viven en lugares muy fríos y otros en
sitios muy secos.
También hay
plantas herbáceas, es decir, plantas que tienen muchas hojas y pequeños tallos.
Algunas pueden tener flores, se entierran a muy pocos centímetros de
profundidad y sirven de decoración en jardines y como alimento para muchos
animales. Entre ellas están, por ejemplo, el perejil y el trigo.
Todas las plantas cumplen el ciclo de vida: nacen, crecen, se reproducen y mueren.
